 Parte 2
El negocio estaba creciendo lentamente pero consistentemente hasta el 21 de septiembre de 1998 cuando los vientos de 165 millas por hora del huracán George arrasaron el valle. La electricidad no se pudo reponer por 3 semanas. Las líneas de teléfono estuvieron fuera de servicio por 5 semanas y el sistema de servicio de agua tuvo que ser reconstruido, dejando la propiedad a secas por un mes. El hotel tuvo que cerrar sus puertas hasta finales de noviembre.
Mientras pasaban los años, Steve comenzó a estar más tiempo en Puerto Rico y menos tiempo en Nueva York. Vendió su casa en Sea Cliff, Long Island, que estaba cerca de su oficina y se retiró oficialmente de su práctica legal. En el año 2000 se divorció de su pareja y Steve se convirtió en el único dueño de Casa Grande. Por 3 años estuvo viviendo en el cuarto #8 trabajando día y noche. Hoy en día vive en una villa localizada a 15 minutos río abajo del hotel en las laderas de una montaña con vista al Lago Dos Bocas.
El Café tiene muebles en aluminio pintados en colores brillantes y recibe una capa de pintura cuando es requerido. El antiguo salón de conferencias se ha transformado en un centro de yoga completamente equipado. Steve es un maestro yoga Kripalu certificado y ofrece clases cada mañana a las 8 am a huéspedes y visitantes.
Steve, un jardinero desde la edad de 6 años, ha nutrido un jardín botánico en los predios con más de 100 variedades de plantas, árboles y flores. Algunas áreas del jardín son estructuradas mientras que otras están en su estado natural. La flora a sido adquirida de muchas fuentes. Algunas se recogen a la orilla de la carretera, otras provienen de las fincas de los trabajadores, de jardinerías del pueblo, o de grandes jardinerías de la zona metropolitana.
Aunque pequeña con solo 20 habitaciones, Casa Grande disfruta de una clientela internacional. Amantes de la naturaleza encuentran su camino hasta "La Casa" desde puntos lejanos y cercanos. La mitad de la clientela reside en Puerto Rico, muchos de estos en San Juan. No es inusual que durante la cena se encuentre con personas de Canadá, Alaska, Nueva Zelanda, Texas, España, o California en El Café. Mientras casi todos los que cenan en el hotel son huéspedes, muchos visitantes vienen de lejos a cenar o almorzar en El Café.
Cuando el hotel abrió sus puertas formaba parte del programa de paradores de la isla y se conocía como el Parador Casa Grande. En 1997 su nobre cambió a Hotel La Casa Grande. En el 2002 se cambió de nombre otra vez a Casa Grande Mountain Retreta para describir mejor su intención y marco escénico.
fin
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