 Parte 2
El negocio estaba creciendo lentamente pero consistentemente hasta el 21 de septiembre de 1998 cuando los vientos de 165 millas por hora del huracán George arrasaron el valle. La electricidad no se pudo reponer por 3 semanas. Las líneas de teléfono estuvieron fuera de servicio por 5 semanas y el sistema de servicio de agua tuvo que ser reconstruido, dejando la propiedad a secas por un mes. El hotel tuvo que cerrar sus puertas hasta finales de noviembre.
Mientras pasaban los años, Esteban comenzó a estar más tiempo en Puerto Rico y menos tiempo en Nueva York. Vendió su casa en Sea Cliff, Long Island, que estaba cerca de su oficina y se retiró oficialmente de su práctica legal. En el año 2000 se divorció de su pareja y Steve se convirtió en el único dueño de Casa Grande. Por 3 años estuvo viviendo en el cuarto #8 trabajando día y noche. Hoy en día vive con Federique Blanco, su compañera, en una villa localizada a 15 minutos río abajo del hotel en las laderas de una montaña con vista al Lago Dos Bocas.
Frederique visitó por primera vez a Casa Grande el 11 de septiembre del 2004 como huésped. Tomó unas breves vacaciones bajo el consejo de su médico de su trabajo como Directora Ejecutiva del Portal del Amor, una casa de ayuda para niños maltratados en su pueblo natal de San Germán. Ella fue absorbida por la paz y tranquilidad del lugar y sabía que su estadía en Casa Grande iba a mejorar su salud y bienestar. Hoy día podría admitir que cuando ella vio a Steve por primera vez se quedó anonadada. En su tercera visita cuando Steve le dío la llave de su cuarto, el dio la vuelta al escritorio de recepción y abrió sus brazos. Ella correspondió y se dieron un tierno abrazo. Dos visitas mas tarde mientras Steve estaba atendiendo la barra, Frederique lo invitó a una fiesta de navidad en su casa. El se alegró y aceptó la invitación y bajo la luz de la luna, mientras estaban sentados en un banco de piedra en la noche del 23 de diciembre ella lo miró y le dijo que “algún día nos recordaremos de estos momentos”. El regresó a Casa Grande en la víspera de navidad invitando a Frederique a pasar el fin de semana de Reyes en Casa Grande. Desde ese momento no pasaba un día sin que hablaran por teléfono. Ya que ella vivía a 2 horas y media de viaje, un cortejo a distancia fue necesario. El la buscaba los jueves y pasaba con ella el fin de semana en Casa Grande. Entonces llego un momento donde tuvieron que pasar semanas si verse. Tenían mucho en común y hasta compartían el mismo día de cumpleaños, ¡el 20 de febrero! En agosto de 2005, Federique se mudó al Santuario, el escondite de Steve. Hoy en día Frederique trabaja al lado de Steve supervisando y administrando “La Casa”.
La renovación de las facilidades se convirtió en una actividad continua. Los techos de las habitaciones fueron remodelados para permitir que el aire caliente escapara por los picos de los techos. Todos los cuartos tienen pisos y baños nuevos.
El Café tiene muebles en aluminio pintados en colores brillantes y recibe una capa de pintura cuando es requerido. El antiguo salón de conferencias se ha transformado en un centro de yoga completamente equipado. Steve es un maestro yoga Kripalu certificado y ofrece clases cada mañana a las 8 am a huéspedes y visitantes.
Steven, un jardinero desde la edad de 6 años, ha nutrido un jardín botánico en los predios con más de 100 variedades de plantas, árboles y flores. Algunas áreas del jardín son estructuradas mientras que otras están en su estado natural. La flora a sido adquirida de muchas fuentes. Algunas se recogen a la orilla de la carretera, otras provienen de las fincas de los trabajadores, de jardinerías del pueblo, o de grandes jardinerías de la zona metropolitana.
Aunque pequeña con solo 20 habitaciones, Casa Grande disfruta de una clientela internacional. Amantes de la naturaleza encuentran su camino hasta "La Casa" desde puntos lejanos y cercanos. La mitad de la clientela reside en Puerto Rico, muchos de estos en San Juan. No es inusual que durante la cena se encuentre con personas de Canadá, Alaska, Nueva Zelanda, Texas, España, o California en El Café. Mientras casi todos los que cenan en el hotel son huéspedes, muchos visitantes vienen de lejos a cenar o almorzar en El Café.
Cuando abrió sus puertas, Casa Grande, era parte del programa de Paradores de la Isla. Los Paradores son propiedades privadas mercadeadas y apoyadas por la Compañía de Turismo de Puerto Rico. Cuando fue adquirida por Steve y Marlene esta condición cambió a ser catalogada como un pequeño hotel. Ellos renombraron el lugar a Hotel Casa Grande. En el 2002 el nombre cambia otra vez a Casa Grande Mountain Retreat para describir mejor la intención y los predios del mismo.
fin
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